
Las
primeras 70 toneladas de equipo soportarán en el invierno temperaturas
de 50 grados bajo cero y serán sepultadas por la nieve, por lo que serán
localizadas luego por GPS. Foto: gentileza Andy Tait
BBC.-
Imagínese intentar ensamblar componentes de maquinaria sofisticada…con guantes y a temperaturas de decenas de grados bajo cero.

Andy Tait dirige el proyecto para perforar hasta el lago Ellsworth. "La ingeniería de punta en la Antártida es fascinante".
Ésa es la tarea que cumplieron los
ingenieros británicos que acaban de completar la primera parte de una
misión sin precedentes en la Antártida, dirigida a obtener muestras del
Lago Ellsworth, que se encuentra bajo más de tres kilómetros de hielo.
Los científicos esperan descubrir formas de vida desconocidas y hallar
pistas sobre el impacto del cambio climático en el futuro.
La perforación tendrá lugar en el próximo verano
austral, pero una partida de avanzada regresó este mes del continente
helado, luego de transportar 70 toneladas de equipo.
"Se requiere tanto equipo que no podríamos
transportarlo en un solo verano austral, por lo que ya dejamos allí una
primera parte", dijo a BBC Mundo el ingeniero Andy Tait, del Instituto
Antártico Británico, quien dirige el proyecto de perforación.
"Esas 70 toneladas estarán allí durante el
invierno y soportarán temperaturas de 50 grados bajo cero, por lo que
los componentes electrónicos, más sensibles al frío, serán trasladados
más adelante".
Destreza con guantes
El equipo, en contenedores de acero, fue
transportado desde el Reino Unido hasta Punta Arenas en Chile y desde
allí trasladado en un avión ruso de carga de la compañía ALE, Antarctic and Logistic Expeditions, hasta una pista en el glaciar Unión. Los contenedores recorrieron luego 250 kms en trineos impulsados por un vehículo.

Los ingenieros trabajan durante el verano austral, cuando las temperaturas nocturnas alcanzan 30 grados bajo cero.
Tait y sus colegas permanecieron en esta primera
etapa diez días en la Antártida. "Las temperaturas eran de 20 grados
bajo cero durante el día y 30 grados bajo cero durante la noche. El
viento suele ser además muy fuerte, de entre 30 y 50 kms por hora".
Para completar tareas de ingeniería y ensamblaje
de equipo se necesita destreza manual, algo que no puede lograrse con
guantes gruesos.
"Las manos sin protección se pegarían al metal,
así que usamos guantes finos y constantemente estamos parando. Hacemos
una tarea y nos detenemos para calentar las manos y así sucesivamente.
Es un balance continuo entre la necesidad de mantener las manos
calientes y la pérdida de destreza", explicó Tait.
"También es esencial usar ropa especial con
muchas capas, porque al trabajar entramos en calor y debemos quitarnos
ropa, pero al parar nos enfriamos muy rápido y debemos colocarnos otra
vez las capas sin demora".
Taladrar con agua caliente
Para perforar el lago los ingenieros utilizarán
una válvula que dispara agua a más de 90 grados centígrados. El agua
deberá ser obtenida derritiendo y filtrando hielo para llenar tres
tanques de 30.000 litros cada uno.

Una
válvula que dispara agua a 90 grados permitirá perforar el hielo hasta
el lago a más de 3 kms de profundidad. Foto: gentileza Andy Tait
"Pasamos el agua por filtros especiales para
retirar bacterias o elementos sólidos y luego la calentamos y la
bombeamos a una manguera de una pieza que tiene 3,4 kilómetros de largo.
En el extremo de la manguera está la válvula o boca que dispara agua
caliente para crear un agujero en el hielo", señaló Tait.
Una vez abierto el orificio, otro mecanismo hará
descender por esa vía una sonda con recipientes para recoger muestras a
diferentes niveles de profundidad.
La sonda, que aún está siendo fabricada en un
laboratorio en el Reino Unido, es hecha de titanio de alta graduación,
un material liviano en comparación con el acero inoxidable, y deberá
soportar una presión de 300 atmósferas cuando llegue hasta el lago.
Cada componente de la sonda debe ser
esterilizado, ya que es esencial evitar la contaminación de las muestras
o el ingreso de organismos foráneos al lago.
La manguera es de poliuretano, un material común
en las mangueras de los barcos, pero está recubierta en su interior con
nylon 11, un material usado en hospitales, para que pueda soportar agua
a 90 grados centígrados, explicó Tait.
El misterio del lago
La sonda y el resto del equipo serán
transportados en noviembre y Tait y sus colegas permanecerán tres meses
en la Antártida para completar la misión de perforar hacia el lago y
obtener las muestras.

Los componentes dela sonda de titanio deben ser esterlizidados para no contaminar el lago. Foto: gentileza Andy Tait
Ellsworth es uno de los más de 160 lagos que se
sabe existen en la Antártida. Permanece líquido por el calor de fuentes
geotérmicas bajo sus sedimentos y la presión ejercida por la columna de
hielo.
Se estima que el lago puede haber permanecido
aislado durante un período de hasta un millón de años. "Si los
científicos encuentran vida, uno de los interrogantes será si esos
organismos han mutado durante ese período".
La ausencia de organismos sería un resultado
igualmente importante, según Tait, ya que "sería el primer lugar del
planeta donde hay agua pero no hay vida".
También se obtendrán muestras de sedimento que ayudarán a reconstruir la historia de la Antártida.
"Ingeniería fascinante"
Tait ha trabajado durante 15 años para hacer este proyecto una realidad.
"Los
científicos vienen constantemente hasta nosotros con pedidos de equipos
que permitan poner a prueba sus teorías. Lo que se requiere de un
ingeniero es una gran imaginación. "
Andy Tait, Instituto Antártico Británico
"La escala es tan grande que solo diseñar el
equipo nos llevó cuatro años. Y todos este tiempo se resume ahora en una
ventana de apenas tres meses durante el próximo verano austral, de los
cuales tendremos cuatro días para perforar".
El trabajo de los ingenieros en misiones científicas en la Antártida es apasionante, según el experto británico.
"Es un lugar increíble y difícil, pero siempre
fascinante, donde es posible hacer ingeniería de punta. Los científicos
vienen constantemente hasta nosotros con pedidos de equipos que permitan
poner a prueba sus teorías, desde perforadores hasta telescopios".
Y allí reside precisamente la belleza de la
ingeniería para Tait, a pesar de las dificultades financieras que
enfrentan muchos proyectos.
"Tengo la oportunidad de comenzar con una hoja
en blanco y diseñar un proyecto y transformarlo en algo concreto y real y
ver los resultados. El diseño es la parte más emocionante para mí,
cuando trabajamos con científicos para lograr algo que jamás ha sido
hecho hasta ahora", dijo Tait a BBC Mundo.
"Lo que se requiere de un ingeniero es una gran imaginación. Nuestra propia imaginación es la única limitación".
1. Con agua a 97 grados centígrados se cavará
una vía de tres kilómetros de profundidad hasta el Lago Ellsworth. Los
científicos tienen 24 horas para recoger las muestras antes de que el
orificio comience a cerrarse.
2. Se harán descender recipientes para obtener muestras del agua.
3. Otro aparato recogerá posteriormente muestras del sedimento en el lecho del lago.