Moyano convocó de urgencia a la CGT
Organizó para mañana un "asado informal" para debatir sobre la relación con el Gobierno.
La Nación.-
Cuando Hugo Moyano tomó el poder en la CGT
, una de sus primeras órdenes fue mandar a construir un quincho con
parrilla en el último piso de la sede de Azopardo. Allí, mañana, el
líder sindical reunirá a los secretarios generales de diferentes gremios
para debatir sobre el enfrentamiento que sostiene con la Casa Rosada.
El encuentro, además, le servirá al camionero para saber con qué tropa
contará de su lado en la disputa con el Gobierno.
La convocatoria del líder de la CGT comenzó antes de que Cristina Kirchner le envíe mensajes
alusivos a través de la cadena nacional. La Presidenta anunció que las
subas salariales se negociarán "libremente, pero de acuerdo con las
rentabilidades" de cada sector. Además, dispuso una comisión de
funcionarios que monitoreará los aumentos.
Sólo Julio Piumato, a través de Twitter, celebró parte
del anuncio: "Cristina dejó en claro que en paritarias no hay pisos ni
techos", dijo el judicial. Otros dos moyanistas se excusaron ante LA
NACION de opinar sobre el discurso presidencial, aunque no se habían
mostrado para nada satisfechos.
Moyano llamó personalmente por teléfono a algunos
dirigentes para invitarlos al asado. Colaboró con él, el referentes de
los canillitas, Omar Plaini
. El jefe de los camioneros recibió un sí inmediato de los gremios
aliados, pero no se garantizó la asistencia de los hombres de peso del
bastión "independiente" ni de otros sindicatos que no comulgan con su
liderazgo.
"«El Negro» tiene que entender que hay que hablar antes
de romper el vidrio. Seguramente sólo irán los dirigentes del histórico
MTA (Movimiento de los Trabajadores Argentinos)", dijo a LA NACION uno
de los cabecillas del sector "independiente".
De esta manera, se descarta mañana la presencia de Andrés
Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra) y José Luis Lingeri (Obras
Sanitarias). Martínez posiblemente envíe un representante en su nombre.
La misma postura tomarían Antonio Caló (metalúrgicos) y Ricardo
Pignanelli (mecánicos). La figura de Caló asoma como posible
reemplazante de Moyano al frente de la CGT, en julio próximo. Sin
embargo, Caló bajó un mensaje en su gremio: quiere quedarse en la UOM.
Pignanelli, a quien también se había mencionado como posible sucesor, le
aseguró a LA NACION que se quedará en Smata.
Tras ventilar divisiones en el corazón de la CGT, Omar
Viviani, hasta ahora alineado con el moyanismo, garantizó su presencia
en el asado. "Voy a ir a escuchar y a fijar mi postura", le comentó a
otro dirigente. El taxista, como tantos otros, no está de acuerdo con la
escalada de tensión que alcanzó la relación entre Moyano y el Gobierno.
La convocatoria de Moyano tendrá como eje el
enfrentamiento retórico con la Casa Rosada. Pero también se debatirá
sobre algunos reclamos que había enunciado en su discurso del 15 de
diciembre, cuando criticó abiertamente al Gobierno y dio el primer paso
hacia el distanciamiento con el oficialismo.
Aquella vez, Moyano había amenazado con demandar
judicialmente al Estado por la millonaria deuda a las obras sociales
sindicales y condicionó la negociación salarial si es que no prosperan
sus exigencias para universalizar las asignaciones familiares y elevar
el umbral del mínimo no imponible al impuesto a las ganancias.
Último intento por el conflicto camionero
Al límite de la finalización de la conciliación
obligatoria que dispuso el Ministerio de Trabajo, el sindicato de
camioneros intentará llegar hoy a un acuerdo por el despido en Chubut de
81 trabajadores de Correo del Sur, una contratista de la distribuidora
de gas Camuzzi. Habrá hoy una reunión con funcionarios de la cartera
laboral y representantes de las empresas. De no surgir una solución, la
tropa de manifestantes del sindicato que conduce Hugo Moyano se declaró
"en alerta y movilización", dispuesta a activar una protesta y un cese
de actividades en la rama de transportes..