Ayuda clave de la AFIP a un allegado a Boudou
Primero, la Administración Federal de Ingresos
Públicos (AFIP) pidió su quiebra por una deuda multimillonaria. Y luego,
cuando la imprenta Ciccone Calcográfica quedó contra las cuerdas y
empezó a estar bajo el control de un allegado al vicepresidente Amado
Boudou, la rescató. Le dio facilidades de pago y una tasa de interés
cercana al 6% anual, basada en un régimen "excepcional", según
reconstruyó LA NACION de documentos judiciales, testimonios de
empresarios y de fuentes oficiales y de la propia AFIP, al tanto de la
operatoria.
Todo el proceso se desarrolló en unas pocas semanas,
aunque la debacle de Ciccone comenzó años atrás, entre juicios,
moratorias y concurso de acreedores; lejos de su esplendor de los 90,
cuando estaba vinculada a Alfredo Yabrán. Por eso, el punto final
pareció llegar cuando la AFIP, comandada por Ricardo Echegaray, pidió su
quiebra por una deuda cercana a los $ 240 millones, que la Justicia
decretó el 15 de julio de 2010.
Una firma rival, Boldt, se presentó poco después en el
expediente. Ofreció cubrir los salarios de los 350 trabajadores de
Ciccone y alquilar su planta durante un año; la Justicia lo aprobó. La
situación pareció encarrilarse, pero no fue así.
José María Núñez Carmona, el socio de Boudou en las firmas Inversiones Inmobiliarias Aspen y Habitat
Natural, comenzó a presentarse ante los acreedores de
Ciccone. Les anticipó que podría obtener nuevos y jugosos contratos del
Gobierno y les pidió que no objetaran el resurgimiento de la imprenta,
según relataron dos empresarios a LA NACION.
La AFIP sorprendió entonces a todos. Volvió sobre sus
pasos, se presentó en el expediente y prestó conformidad, sin detallar
condiciones, para que Ciccone levantara su quiebra. No precisó, ni la
empresa tampoco, cómo se abonaría la deuda.
Los tiempos se aceleraron. Al punto que el 3 de
septiembre de 2010, la sociedad The Old Fund, que controla otro amigo de
Boudou, Alejandro Vandenbroele, se presentó en el expediente y depositó
$ 567.000 en la sucursal Tribunales del Banco Ciudad. Y el 11 presentó
por nota en el expediente una transferencia por $ 1,8 millones.
Seis semanas después, el 21 de octubre, la familia
Ciccone concretó su salida de la empresa. Renunció al directorio y
Vandenbroele, un abogado al que su esposa señala como "testaferro" de
Boudou, asumió como su nuevo presidente.
Por entonces, Vandenbroele, vinculado desde Madrid al
estudio Alfaro Abogados, aportaba en el país como monotributista. Pero
sólo durante 2010. Su última constancia de pago fue en noviembre de ese
año. De allí en más, su cuenta no registra movimientos, según verificó
LA NACION.
El giro de 180 grados de la AFIP, en tanto, se explicitó
por fuera del expediente. Selló un plan de pagos con la ex Ciccone que
tres fuentes oficiales y tributarias calificaron como "singular" o
"excepcional".
Según las normas vigentes, la AFIP puede aprobar
distintos planes, según la situación del moroso. El primero es el
régimen normal, por hasta 60 cuotas; el segundo, basado en la resolución
970, es para empresas concursadas; y el tercero, es conocido como "del
artículo 32", en alusión a la ley 11.683, que otorgaba al titular de la
AFIP a otorgar "facilidades de pago". Discrecionales.
Lo notable es que Ciccone ya había obtenido uno o más
planes de financiación del segundo nivel, para empresas concursadas.
Incumplió. Pero aún así obtuvo otro, que sería del tercer y más
exclusivo nivel, con 148 cuotas -es decir, 12 años y 4 meses-, cuando
los antecedentes disponibles, del segundo nivel, se fijan en las 120
cuotas, y con una tasa de interés del 0,5% mensual, incluso por debajo
de la tasa oficial de inflación anual del Indec, según detallaron a LA
NACION dos fuentes oficiales.
"Alienta la manipulación"
Cuando LA NACION informó por primera vez sobre la
negociación con Ciccone, la AFIP aclaró a fines de 2010 que no
condonaría la deuda de la imprenta. Pero evitó precisar qué beneficios
le había otorgado.
El interlocutor de la compañía para sellar el acuerdo,
cuentan ahora desde la AFIP, habría sido el jefe de Gabinete de
Echegaray, Rafael Resnick Brenner. (LA NACION se comunicó ayer con el
área de prensa de la AFIP y con el teléfono de Resnick Brenner para
consultar sobre el plan de pagos de Ciccone, pero no obtuvo respuesta).
"El del artículo 32 es un régimen extraordinario, de
trato diferencial", dijo un ex alto funcionario de la AFIP a LA NACION.
"Es tan discrecional que durante los siete años de la gestión de Abad
[Alberto] nunca se concedió porque se temía que si se daba a uno, se
acumularían los pedidos políticos porque, aunque no es ilegal, alienta
la manipulación", explicó.
Ya con la venia de la AFIP, la ex Ciccone se convirtió en
"Compañía de Valores Sudamericana" y como vice asumió Máximo Eduardo
Lanusse, que antes fue gerente de primera línea del Banco Macro.
La misma entidad, a cuyo titular, Jorge Brito, se le
atribuyó siempre una fluida llegada con Boudou, ya le había concedido un
préstamo a The Old Fund, aunque por $ 30.300, días después de sus
aportes por $ 2,3 millones en el expediente. Más relevante, el Macro
también habría aportado luego el financiamiento para las máquinas de la
firma, ya en manos de los nuevos controlantes.
Quiebra y resurgimiento
A mediados de julio de 2010, la AFIP pidió la quiebra de
la ex Ciccone; semanas después, revirtió su pedido y le concedió una
moratoria clave
$ 240
Millones
Tras años de debacle,
Ciccone Calcográfica acumuló juicios, moratorias incumplidas, reclamos y
concurso de acreedores. Pero después de la ofensiva de la AFIP, la
misteriosa sociedad The Old Fund, controlada por una firma holandesa,
tomó el control de la imprenta, mientras que un socio del actual
vicepresidente Amado Boudou prometía nuevos contratos del Estado.
Pasos calientes
- Julio de 2010. A pedido de la AFIP, la Justicia decreta la quiebra de la imprenta Ciccone
Calcográfica.
- Octubre de 2010. La sociedad The Old Fund
se presenta en el expediente de la quiebra y aporta $ 2,3 millones, de
los cuales $ 567.000 los deposita en efectivo en una cuenta.
- Diciembre de 2010. Tras pedir el
levantamiento de la quiebra, la AFIP niega que le haya condonado deuda a
la ex Ciccone, pero omite detallar los beneficios dados.
BAJO SOSPECHA
Alejandro Vandenbroele
Nuevo Presidente de la ex Ciccone
Profesión: abogado
Edad: 42 años
Apoyado en la misteriosa sociedad The Old Fund, tomó el
control de la imprenta; según su esposa, Laura Muñoz, es "testaferro" de
Amado Boudou, para blanquear "coimas".
- Alejandro Vandenbroele . El supuesto
"testaferro" de Boudou tomó el control de la imprenta Ciccone, mientras
que la AFIP volvía sobre sus pasos y pedía levantar la quiebra y le daba
una moratoria especial por su deuda de $ 240 millones.
- José Núñez Carmona . Tras presentarse como
operador de Boudou ante los acreedores de Ciccone, prometió contratos
del Gobierno y les pidió que no objetaran el levantamiento de la
quiebra.
.Por
Hugo Alconada Mon | LA NACION