Tras una noche caracterizada por violentas manifestaciones contra
la austeridad en Atenas, el programa económico fue adoptado por mayoría
de votos, poco antes de las 23:00 GMT.
Poco antes de la votación crucial para el país y la zona euro, el
primer ministro griego Lucas Papademos dijo que los diputados griegos
"asumirán su responsabilidad" y "definirán la elección más importante"
para Grecia, que es "avanzar con Europa y la moneda única".
"La violencia y la destrucción no tienen lugar en una democracia",
añadió el primer ministro, al referirse a las violentas manifestaciones
ocurridas en la capital griega el domingo por la noche contra el
programa económico presentado a los diputados para su aprobación.
En su tercera intervención pública en tres días, el primer ministro
insistió de nuevo ante los diputados sobre la importancia de las
decisiones que enfrentan los parlamentarios: "Avanzar con Europa y la
moneda única" o precipitar al país en "la miseria, la bancarrota, la
marginalización y la exclusión del euro".
El plan presentado a los diputados prevé un paquete de medidas de
austeridad a cambio de un nuevo rescate financiero del país por parte de
sus acreedores institucionales y una operación de eliminación de la
deuda por parte de los acreedores privados.
Papademos recordó que los tres objetivos del plan son el saneamiento
de las finanzas públicas, el restablecimiento de la competitividad del
país y el refuerzo de su sistema bancario.
El presidente del Parlamento, Philippos Petsalnikos, dijo que "de los
278 diputados presentes, 199 votaron a favor, 74 en contra".
El texto fue aprobado por los dos partidos principales, el Pasok
socialista y la derechista Nueva Democracia, que participan en el
gobierno de coalición gubernamental del primer ministro Lucas Papademos.
Sin embargo, más de veinte diputados socialistas sobre un total de
153 se pronunciaron contra el proyecto y fueron excluidos de inmediato
del grupo parlamentario del Pasok por decisión escrita del jefe del
partido, Giorgios Papandreu, al presidente del Parlamento.
También 21 diputados de la derecha, de 83, votaron en contra y fueron
expulsados de los escaños parlamentarios de la derecha por decisión del
jefe del partido, Antonis Samaras.
Dos de los 16 diputados del partido ultraderechista Laos, que se
retiró esta semana del gobierno para protestar contra las medidas
drásticas de ajuste de la economía griega, se pronunciaron en cambio a
favor del programa de austeridad. Y también fueron apartados los dos de
su grupo parlamentario.
El plan
Tras varias jornadas de amenazas y desacuerdos políticos, el Parlamento aprobó la
legislación que establece €3.300 millones en recortes de sueldos,
pensiones y despidos como el precio por un rescate de €130.000 millones
de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional, el segundo para
Grecia desde el 2010.
Grecia necesita los fondos antes del 20 de marzo para cumplir con pagos por €14.500 millones en vencimiento de bonos.
El ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, dijo hoy al Parlamento
que Grecia no tiene una salida fácil y que la alternativa al rescate
internacional -la bancarrota y la salida de la zona euro- sería mucho peor para los griegos.
"La decisión no es entre sacrificio y nada de sacrificios en
absoluto, sino entre sacrificios y otros inimaginablemente más duros",
dijo en un acalorado debate que se espera se extienda hasta bien entrada
la noche.
Un pequeño partido ya se ha retirado de la coalición del primer
ministro Lucas Papademos en protesta por los términos del paquete de
rescate.
Como es habitual en las protestas griegas, sólo una pequeña parte de
la multitud se enfrentó con la Policía. Otros portaban pancartas que
decían "Alzamiento popular!", "Son ellos o nosotros!" y "No jueguen todo lo que hemos conseguido".
Pudo verse a una ambulancia acudiendo a la plaza, y según la Policía
dos manifestantes resultaron heridos en los enfrentamientos.
Dentro del Parlamento, Venizelos dijo que el futuro de Grecia en el núcleo europeo estaba en peligro. "Cualquiera que quiera seguir en el euro y en la zona euro debe cumplir algunas normas", dijo.
"La ley debe aprobarse a medianoche porque el lunes por la mañana la banca y los mercados financieros deben recibir el mensaje de que Grecia puede sobrevivir y lo hará", aseveró.
Presión europea
Alemania, la mayor economía de la
zona euro, aumentó la presión el domingo cuando dijo que el grupo
necesita acciones, no palabras.
La Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional habían
asegurado que no liberarán la ayuda sin compromisos claros de parte de
los líderes de los partidos políticos para la implementación de las reformas, sin importar quién gane en la próxima elección griega.
"Las promesas de Grecia ya no son suficientes para nosotros", dijo el
ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, en una entrevista
publicada en la edición de domingo del diario Welt am Sonntag.
Schaeuble dijo que los sondeos de opinión revelaban que la mayoría de los alemanes estaban dispuestos a ayudar, "pero es importante decir que no puede ser un barril sin fondo".
"Grecia necesita hacer la tarea para ser competitiva, ya sea si eso
ocurre en conjunto con un nuevo paquete de rescate o con otra ruta que
de hecho no queremos tomar (...)", aseveró.
Cuando fue consultado si eso quería decir que Grecia dejaría la zona
euro, el ministro respondió: "Eso depende de los griegos. Pero incluso
en ese caso, que casi nadie asume que sucederá, ellos seguirán siendo
parte de Europa".
Las medidas de austeridad incluyen €300 millones en recortes
en pensiones y una reducción de un 22% en el sueldo mínimo desde
alrededor de €750 al mes.
El proyecto busca reducir la abultada fuerza laboral del sector público en alrededor de 150.000 personas para el 2015.
Además, presenta un canje de bonos para aliviar la carga de deuda de
Grecia con la reducción del valor real de las tenencias de los
acreedores privados en un 70 por ciento.
Los ministros de Finanzas de la zona euro esperan que Grecia explique entonces cómo realizará ahorros por €325 millones del presupuesto de este año, algo que aún no ha sido explicado, antes de aprobar el paquete de rescate.
Documentos sobre el salvataje dados a conocer el viernes dejaban en
blanco la cifra total del programa financiero, y Venizelos dijo que Grecia podría necesitar €15.000 millones adicionales para salvar a los bancos helenos, confirmando estimados de funcionarios de la UE.
Con Grecia en su quinto año de recesión, los sindicatos argumentan que las nuevas medidas de austeridad ahogarán a la economía.
El desempleo alcanzó el máximo de 20,9% en noviembre pasado y casi la mitad de los jóvenes del país no tiene trabajo.