Se esperan abundantes lluvias en áreas agrícolas
Por Eduardo Sierra
Las
precipitaciones ocurridas en la semana precedente fueron extremadamente
localizadas, beneficiando considerablemente a algunas zonas, pero
dejando sin alivio a otras.
Por
primera vez en mucho tiempo el norte del noroeste argentino, el centro y
el este de la zona núcleo y la mayor parte de Entre Ríos lograron
recargar las reservas de humedad de sus suelos, por lo que ya no
dependen exclusivamente de las lluvias para poder satisfacer la demanda
de humedad, afianzando considerablemente las expectativas de producción.
Contrariamente,
en el resto del área agrícola nacional, si bien las lluvias
favorecieron el avance de los cultivos, no fueron suficientes para
reponer las reservas de humedad de los suelos, por lo que la continuidad
de las lluvias sigue siendo necesaria para que se concreten las
expectativas de producción.
En
la primera etapa de la perspectiva climática (desde hoy hasta el 22)
comenzará el paso de un frente de tormenta que provocará lluvias
generales y abundantes (25 a 75 milímetros) en la mayor parte del área
agrícola nacional.
El
noroeste argentino, el oeste de la región del Chaco, el sudeste de
Córdoba y gran parte de Buenos Aires observarán precipitaciones muy
abundantes (más de 75 milímetros) con focos de tormentas localizadas
severas, con riesgo de aguaceros torrenciales, granizo y vientos, que
podrían causar desbordes de ríos y arroyos.
Sólo el oeste de Cuyo y el sudoeste de la Región Pampeana registrarán valores moderados a escasos (menos de 25 milímetros).
Detrás
del frente se producirá la entrada de vientos del sector sur, causando
un marcado descenso de la temperatura que brindará una oportuna pausa en
la ola de calor.
El
descenso térmico será breve. Los vientos del norte retornarán
rápidamente, reactivando la ola de calor, pero aportando al mismo tiempo
abundante humedad atmosférica que dará condiciones propicias para la
producción de precipitaciones.
En
los últimos días de este mes, el paso de un nuevo frente de tormenta
producirá precipitaciones muy abundantes sobre el norte del área
agrícola, las que serán acompañadas por numerosos focos de tormentas
localizadas severas, con fuerte riesgo de anegamientos, al mismo tiempo
que se producirán eventos de granizo y vientos.
El
resto del área agrícola nacional registrará precipitaciones de variada
intensidad, desde escasas (menos de 10 milímetros), hasta abundantes (25
a 50 milímetros).
Este
proceso continuará afianzando las expectativas de producción, pero
podría causar problemas por excesos en el norte del área agrícola
nacional, al mismo tiempo que podrían subsistir zonas de déficit en el
sudoeste.
Ambito Financiero – El autor es especialista en Agroclimatología