El secretario de Energía dijo que le es "ajeno" si la empresa no puede comprar dólares para importarlo.
Que
la petrolera más grande del país no pueda comprar dólares para importar
combustibles no es incumbencia del secretario de Energía, dice el
secretario de Energía. Lo importante, agrega el propio Daniel Cameron,
es que no falte el gasoil.
El curioso razonamiento - que deja traslucir que sigue
más vigente que nunca su viejo encono con Guillermo Moreno, el
funcionario que tiene pisada la salida de divisas- fue formulado en una
respuesta que Cameron le envió a YPF
y que el Gobierno difundió ampliamente junto con la nota de queja de la
empresa hispano-argentina. Tal como anticipó ayer LA NACION, YPF dijo
allí que las dificultades que encuentra para la compra de dólares ponen
en riesgo el suministro de gasoil, cuando faltan pocas semanas para que
empiece la cosecha gruesa. Cameron contestó con una dura carta en la que
amenaza con adoptar "las más enérgicas medidas ante la evidencia de
falta de cualquier tipo de combustible".
YPF vendió el año pasado el 62% de todo el gasoil premium
comercializado en los surtidores de la Argentina. Este combustible, que
la empresa requiere importar
casi en su totalidad, es utilizado en autos de alta gama, pero también
en la maquinaria agrícola. Propietarios de estaciones de servicio del
interior advirtieron anteayer que ya están recibiendo un 80% menos de
Eurodiésel, el gasoil premium de YPF.
La nota de Cameron fue difundida junto con un duro
comunicado de su jefe directo, el ministro de Planificación Federal,
Julio De Vido. "Se trata de una nueva operación mediática en la previa
de un fin de semana largo para llevar alarma a la población, que esta
vez parecería estar impulsada por la empresa YPF usando a los
estacioneros, víctimas habituales de sus prácticas discriminatorias,
como voceros", dijo De Vido. En realidad, el dirigente estacionero que
lanzó la voz de alarma, Raúl Castellano, es un persistente crítico de
YPF, también en las épocas en que De Vido hacía gestiones para
garantizar el ingreso del Grupo Petersen en la petrolera y la Presidenta
los ponía como ejemplos de "resultados exitosos".
Herramientas del Estado
De Vido agregó que "el Estado tiene todas las
herramientas para garantizar la necesidades de combustibles que no
cubran las empresas, a pesar de que tienen la obligación de hacerlo". No
precisó cómo piensa abastecer el mercado de gasoil si Moreno sigue sin
autorizar las importaciones de YPF. Consultados al respecto, sus voceros
sólo respondieron que "el Estado va a encontrar procedimientos
alternativos". Y sugirieron que YPF podría repatriar parte de las
utilidades remitidas el año pasado o directamente pedirle a su casa
matriz que le envíe el gasoil que no produce en la Argentina.
Por caso, el ministro se reunió ayer en Brasilia con la
nueva presidenta de Petrobras, Graça Foster, y le pidió que esa empresa
aumente su producción de crudo y combustibles en el país. Además,
consideró "irrisorio" que una empresa como YPF, "que el año pasado
remitió utilidades por 1200 millones de dólares", no tenga divisas.
Cameron, por su parte, consideró que "le resultan totalmente ajenas las
consideraciones relativas al mercado cambiario". Ninguno, empero,
desmintió que efectivamente el Gobierno le impide a una empresa de ese
tamaño acceder al mercado cambiario, como denunció en su nota Mauro
Dácomo, apoderado de YPF.
"YPF está teniendo inconvenientes para el normal acceso
al mercado de cambios", dice esa nota, y recuerda que ya el 19 de enero
había avisado de esta situación a Moreno y al ministro de Economía,
Hernán Lorenzino. Advierte que están en riesgo las importaciones de
gasoil para todo el año y "la implementación de proyectos de inversión",
y concluye: "Podría verse afectado el normal suministro de
combustibles".
Fuentes del mercado indicaron que todavía no se siente la
falta de gasoil importado en los surtidores porque la sequía "planchó"
la demanda. Pero advirtieron que en menos de un mes los faltantes serán
realidad.
Además de hacer públicas las quejas de YPF por los
controles cambiarios y de tirarle la pelota a Moreno, Cameron -quien
alguna vez estuvo a punto de agarrarse a los golpes con el secretario de
Comercio Interior- dejó pistas de su enojo en la nota a la petrolera.
Pese a que YPF sólo había enviado copias a De Vido,
Lorenzino y la presidenta del BCRA, Mercedes Marcó del Pont, Cameron
sumó a Moreno a la discusión y lo mencionó en las copias antes que a los
ministros aludidos por la petrolera.