Un sustancioso retrato lunar –y
una historia temprana de nuestro sistema solar– surge de una abundancia
de datos topográficos recientes.
Por Jeremy Berlin
Hazte a un lado, hombre en la Luna. Ahora
hay más que ver gracias al primer mapa detallado de la superficie lunar.
Desde 2009, Lunar Reconnaissance.
Orbiter de la NASA ha disparado rayos láser
a la Luna para calcular elevaciones. El otoño pasado, los resultados se
revelaron como un mapa de alta resolución (arriba), que incluye un
punto casi dos kilómetros más alto que el monte Everest y un catálogo
completo de 5 185 cráteres con diámetros mayores a 20 kilómetros. El
patrón de impacto sugiere que hace unos 3 800 millones de años dos
tormen-tas de asteroides impactaron la Luna y la Tierra, cuya corteza
dinámica retiene menos huellas dactilares celestiales.
Además, un hallazgo reciente: agua
congelada en cráteres en los polos lunares, los puntos más fríos
conocidos de nuestro sistema solar. “Este es un periodo de renacimiento
en los estudios lunares”, dice Richard Vondra, de la NASA. Con estudios
sobre Marte y Mercurio también en proceso, pronto podría ser desechado
aún más folclore cósmico.
Luna irradiada
Tres mil millones de lecturas de la superficie lunar hechas por Lunar
Orbiter Laser Altimeter revelan un paisaje más escarpado de lo que se
creía. (Sam Peeple. Fuente: Nasa Lunar Orbiter Laser Altimeter).